viernes, 10 de abril de 2015

"A VIVA VOZ" DE ISABEL PICHEL

Érase una vez una mujer que cuando menos se lo esperaba recibió un gran susto: le dijeron que tenía un cáncer.

Aún estaba recuperándose del primer impacto cuando se enfrentó a una cirugía en el cuello porque el cáncer era de tiroides y como a veces, solo a veces, las cosas se complican mucho, vinieron a continuación varias intervenciones quirúrgicas seguidas, y la mujer, que cada vez se sentía más niña, se quedó sin voz.

Así comienza la historia de Faladoriña una niña que descubre, con dolor, lo que ya sabía antes, que la voz, con su sonido único es imprescindible para sentirse bien, para disfrutar o no de tu identidad, para contar lo que sientes y comunicarte con los que quieres, para decir que estás bien o te encuentras mal y necesitas apoyo.

En ella la pérdida de voz se unió a las otras pérdidas y a todos los sentimientos que tenía que enfrentar al asumir un diagnóstico de cáncer: como decírselo a sus hijos y compartirlo con su pareja, como comunicarlo en el trabajo y como encajarlo en su vida cuando aún era joven.

Han pasado los años, Faladoriña trabajó duro para recuperar la voz y recuperar su fuerza y su sentido del humor. Hoy sabe que lo que ha aprendido en el camino puede ayudar a otras personas.

Para conseguirlo, su escritora, Isabel Pichel, paciente de cáncer de tiroides, socióloga, locutora de radio y coach de voz, ha escrito A VIVA VOZ un libro accesible y emocionante en el que entender como conservar y cuidar la voz. Y lo hace de la forma más valiente de todas, contactando con su propia experiencia, hablando desde su pequeña Faladoriña, con esa sensibilidad que da haber pasado por ello.

Isabel nos lo explica, “La voz es única en cada persona, es como la huella digital, no hay dos iguales, ni siquiera en gemelos. La pérdida de voz o la pérdida de oído nos aísla del entorno”.

 “La voz es el vehículo de la palabra”, resalta, “sobre sus matices irán los mensajes. El lenguaje aporta un 7% de la información que queremos dar. El 93% restante lo aporta el código gestual al que pertenece la voz (el 38% es atribuido a las cualidades específicas de la voz y el 55% restante a la comunicación no verbal en sentido estricto). La pérdida supone una supresión muy importante de la capacidad humana de comunicación”


Enlazando con anteriores campañas de AECAT - Dona tu voz, Un minuto contra el silencio, Voces en el camino- en que destacábamos la importancia psicológica y relacional que la pérdida de la calidad de voz tiene para los pacientes, y con la realidad de la Asociación, que recibe frecuentes consultas sobre este problema, Isabel nos cuenta su propia experiencia tras 4 intervenciones quirúrgicas muy seguidas y nos da sus recomendaciones para entrenar la voz antes de las cirugías y acelerar la recuperación de la voz. ¿Algo más? Sí, las horas de sueño o la hidratación son dos grandes aliados para la prevención de disfunciones.

FUENTE: www.aecat.net